¿Cómo comenzar?

Comenzar un proceso terapéutico es abrir un espacio para detenerse, observar lo que estás viviendo y empezar a entender con mayor claridad aquello que hoy te genera malestar o bloqueo.

Las primeras sesiones están orientadas a crear una base de trabajo conjunta: conocer tu historia, comprender tu momento actual y definir objetivos que sean coherentes contigo y con tus necesidades. Con el paso de las sesiones, iremos profundizando en aquellos patrones emocionales, pensamientos y dinámicas que pueden estar influyendo en cómo te sientes y en la manera en la que afrontas lo que te ocurre.

No hace falta que llegues teniendo todas las respuestas ni sabiendo exactamente qué te pasa. Parte del proceso consiste precisamente en dar sentido a aquello que ahora mismo puede sentirse confuso, siempre desde un espacio seguro, cercano y libre de juicios.

Si necesitas más información o quieres resolver cualquier duda sobre el funcionamiento de las sesiones, puedes escribirme sin compromiso y te responderé lo antes posible.